lunes, 26 de diciembre de 2022

Carlos Patiño (1600-1675)

 


Retrato de Carlos Patiño sujetando un fragmento de María mater Dei, una de sus obras más conocidas, atribuido a su hijo Pedro Félix Patiño (1623-1664)


Carlos Patiño 

(Santa María del Campo Rus, Cuenca, bautizado el 9 de octubre de 1600-Madrid, 5 de septiembre de 1675)


Fue un compositor y maestro de capilla español, trabajó muchos años en la Real Capilla en las cortes de Felipe IV y Carlos II, manejó espectacularmente el nuevo estilo de la policoralidad.









 Cuando se cumplía el 121 aniversario de la muerte del poeta Jorge Manrique en Santa María del Campo Rus, un pueblo de la provincia de Cuenca, nacía en el mismo lugar, en 1600, el compositor Carlos Patiño. Sus padres, naturales de la localidad, fueron: Pedro Patiño de Ulloa, hijo de Fernando Patiño Gallego y María del Pozo, e Inés de Chaves Ramírez y Tapia, hija de Pedro de Chaves e Inés Ramírez de Tapia. Carlos fue bautizado el 9 de octubre. Ya desde niño, como no era el mayor de los hermanos, sino el tercero, la familia quiso destinarlo a la iglesia. Comenzó su carrera musical cantando en el coro de su pueblo, en el Convento de los Trinitarios. Después, sus padres se dirigieron con el y su hermano Pedro hasta Madrid. Desde allí la familia decidió continuar hasta Sevilla con el fin de embarcar hacia Perú en calidad de criados de Diego de Villanueva Jibaja. En un informe del Archivo General de Indias del 20 de junio de 1612 se le concede licencia de pasajero a indias a Pedro Patiño de Ulloa y a su familia, aquí es mencionada también su hija María. El permiso para el viaje se les otorgo el 30 de junio. Sin embargo, decidieron permanecer en Sevilla, quizá la razón fue que Carlos Patiño había sido trasladado a la Catedral, donde ingresó como seise, mozo de coro, el 22 de junio de 1612, poco antes de cumplir los 12 años. Por aquel entonces el maestro de capilla en la catedral hispalense era Alonso Lobo, discípulo de Francisco Guerrero. En esa nueva situación tuvo Patiño como maestros a Francisco Company y Juan de Vaca. En septiembre de 1615 quedo registrado el cambio de voz de Patiño, aunque el cabildo le permitió continuar con su formación musical. Los primeros conocimientos de composición no los adquirió hasta 1617, con el maestro Alonso Lobo. A la muerte de Lobo, continuó estudiando con el portugués fray Francisco de Santiago, quien además, puso a Patiño en conocimiento de Don Juan de Braganza, el futuro rey Juan IV de Portugal, con el que mantuvo correspondencia. 



Convento de Trinitarios en Santa María del Campo Rus y detalle de la placa fijada en su fachada que atestigua que Carlos Patiño recibió allí sus primeras lecciones musicales



 En 1619 murió Inés de Chaves, la madre del músico. Al enviudar, Pedro Patiño decidió viajar a Perú, en esta ocasión como criado de Antonio Márquez de Guzmán. Carlos Patiño se casó el 25 de enero de 1622 con Laura María de Vargas Tejeda Lozano. Su primer puesto importante lo obtuvo el 19 de enero de 1623, cuando ganó las oposiciones (aunque fue el único en presentarse sí tuvo que examinarse) de maestro de canto de órgano del Sagrario de la Catedral de Sevilla, el puesto había quedado vacante al haberse ido Diego de Grados a Plasencia, el examinador fue el maestro de capilla fray Francisco de Santiago. Ese mismo año, en junio, nació Pedro Félix, el primer hijo ce Carlos Patiño, vivió hasta 1664. El segundo hermano, Juan, nació en enero de 1625. En muy breve periodo murieron la madre y, poco después, el bebé, que fue enterrado el 9 de marzo. Estos hechos propiciaron la entrada del compositor al sacerdocio.

 En febrero de 1628, Patiño, se presentó a las oposiciones al magisterio de capilla de la Catedral de Salamanca, pese a sus meritorios ejercicios y buena valoración, la plaza la ganó el salmantino Francisco Martínez Díez. Sin embargo, Patiño fue nombrado maestro de capilla del Real Monasterio de la Encarnación de Madrid, inaugurado el 2 de julio de 1616. Sustituyó en el cargo a Gabriel Díaz Bessón, que se trasladó a la Catedral de Córdoba, y a su vez, en 1634 Patiño fue sustituido por Vicente García Velcaire. Como capellán de su majestad, Patiño, firmó la aprobación del Libro de misas, motetes, salmos, magníficas y otras cosas tocantes al culto divino (Madrid, 1628) del maestro de capilla del Convento de las Descalzas, Sebastián López de Velasco: 




« Por mandado de V. A. he visto un libro de misas y motetes, salmos, magníficas y otras cosas tocantes al culto divino que ha compuesto el maestro Sebastián López de Velasco, maestro de capilla del real convento de las Descalças Franciscas desta Villa de Madrid, y no hallo en ellos cosa contra los buenos preceptos de la música, antes me parece que serán de mucho provecho para todas las iglesias donde los divinos oficios se celebraren con solemnidad y devoción, así porque el arte y gracia con que el autor los compuso satisfagan igualmente a los entendidos de esta facultad y a los devotos, como por haber muy pocos deste género en el reino. En el Real Convento de la Encarnación de Madrid, a 12 de Julio de 1628 años. Carlos Patiño, Capellán de su Majestad»




 




  El 1 de enero de 1634, Patiño, fue el primer español en ocupar el puesto, que dejaba vacante por jubilación el flamenco Mateo Romero, como maestro de capilla de la Capilla flamenca, fusionada con la Real Capilla de Madrid a partir de 1637. El compositor estuvo en el cargo hasta su muerte en 1675, Cristóbal Galán solicitó la plaza vacante que dejaba Patiño, pero ante la oposición de algunos cortesanos y de los propios músicos, no consiguió lograrla hasta  el 1 de febrero de 1680, mientras tanto, había suplido la titularidad con carácter interino Francisco Escalada.

 Además de maestro de la Real Capilla, Patiño fue también vicemaestro y rector de los niños cantorcicos, en 1653, a raíz de un informe negativo en que se le acusaba de usar el colegio como vivienda particular y tener desatendidos a los infantes, decidió retirarse de estos cargos, aunque los mantuvo hasta el 7 de febrero de 1657. El 12 de octubre de 1660 solicitó la jubilación que le fue denegada, Felipe IV no aceptó su petición «porque me hallo con satisfacción y agrado de su ciencia de la música… que continúe en su ministerio esperando que tenga salud para poderlo hacer», lo que hizo por él fue ponerle un ayudante, Francisco Escalada, el mismo que ocupó de forma interina la vacante del maestro, después de su fallecimiento, durante cinco años. A partir de 1668, Patiño, debido a sus achaques, dejó de componer para la corte. El 10 de julio de 1669 hizo el primer testamento, haría otro poco antes de morir, como su hijo Pedro Félix había muerto en 1664, dejaba como herederos a los hijos de su sobrino Francisco Patiño, además, entre algunas otras disposiciones, también quiso que se entregaran importantes sumas de dinero a varios criados que vivían con el, los papeles de su música en latín y romance los lego a la Real Capilla, seleccionó algunas piezas para depositarlas en la biblioteca de manuscritos del Real Monasterio del Escorial con el fin de que no pudieran sacarse de allí a no ser en copias, los libros de música y madrigales de su propiedad mandó que se vendieran, un retrato suyo, pintado quizá por su hijo, se lo dejó al capellán Alonso Martínez, etc. El 15 de agosto de 1675, Patiño, «estando enfermo en la cama y en buen juicio y entendimiento natural» recibió los Santos Sacramentos y firmó su nuevo testamento en el que introdujo algunos cambios, en lugar de a sus familiares, dejó como herederos a partes iguales, a su criado y copista Francisco Lizondo (o Elizondo) y a otros tres sirvientes más «por lo bien que me han asistido y asisten». A menos de un mes después, Carlos Patiño murió, era el 5 de septiembre de 1675. Fue enterrado en el Convento de San Norberto, fundado por los padres Premostratenses y conocido popularmente como convento de los Mostenses, donde dejó encargadas dos misas por su alma. 



El Convento de los Mostenses se derribó en Abril de 1810




 Una gran parte de la obra del compositor se ha perdido, tanto en el incendio del Alcázar de Madrid durante la nochebuena de 1734, como en el terremoto de Lisboa de 1755. El musicólogo canario Lothar Siemens Hernández en su obra Carlos Patiño (1600-1675). Obras musicales recopiladas ofrece un total de 221 copias manuscritas de piezas del compositor correspondientes a 120 obras diferentes. Además de muchas obras sacras policorales, género en el que Patiño destacó sobre manera, compuso algunas obras seculares.



Pensamiento, no presumas


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